No importa la banda, el lugar, la hora ni el día. Lo que importa está acá.
Corrían los 80'. La costumbre: ver bandas en pubs y bares. STUD Free Pub, Marabú, La esquina del Sol, Bar Einstein, algunos de los míticos. Cada bar dependiendo del estilo musical, ofrecía alcohol acorde a la banda. Eran bares pogueros por ADN. Durante los 90', la posta se traslado a Arlequines, Dr Jekyll y hasta Cemento, fueron casas de bienvenida y albergue para todos aquellos sommeliers de la nueva música (en sonido e ideología). Música que se podía poguear sin problema alguno, del medio para atrás del lugar.
En algún lugar de X ciudad, una X lluviosa pero calurosa, una banda: MM.
Introducción a la performance (para algunos)/ recital (para mi): Patova corta entradas, miembros de las bandas en el hall, stands con cds y libros del sello discográfico que auspició la fecha, un montón, PERO MONTÓN de caretas con bigotitos, sombreritos/gorritos; people o hipsters que van a la performance intentanto ser/lucir distintos y al final pertenecen todos a la misma moda; mucho huevo con anteojos sin aumento (¿PARA QUÉ CARAJO LOS LLEVARÁN?); mucha calza y borcegos; poca onda, pocas ganas de ver a las bandas aunque por eso congregan todos en ése lugar.
Showtime: Pantalla sobre el escenario, una mesa DOBLE enfrente de la pantalla, haciendo las veces de vallas, pero con personas sentadas a ella. Para precisar: 2 parejas heterosexuales y 2 chicas, las cuales miraban con bastante desaprobación a los 6 musicos de MM.
Nos adelantamos con mi novia hasta toparnos con el escenario, cómo una manada de buffalos o cómo si fuera por orden de llegada y de repente un pelilargo comienza a saltar y poguear junto a mi, con una cerveza en la mano, brindando cada 2 o 3 canciones con el cantante de MM.
Entre salto, arenga y salto, se me viene a la cabeza mi 1er recital (en Tamarindo), en el cuál no se porque pero las canciones me llevaban a saltar e intentar rozar el éxtasis desprendido por los sonidos que destellaban del escenario.
Pero está noche todo era distinto. No había olor a porro. El pogo se dio delante del escenario y no en el medio/fondo del lugar como en los 80' y 90's. Ahora sí arengás o saltás te gritan "GROUPIE". "GROUPIES" eran las que se la mamaban a Led Zeppelin y afines. A mi no me joden.
Lo positivo: todavía hay pogueros, aunque son una raza marginada y mal vista. Pero justo esa es la idea del rock, causar molestías en el otro o por lo menos un poco de asco/repulsión. Sí esto no te jode es porque pertenecés al palo. Bienvenido.


Publicar un comentario